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Buñuelos en bolsa: Receta crujiente y fácil sin ensuciar la cocina

Buñuelos caseros recién hechos en una bolsa de repostería y en proceso de freír en sartén con aceite hirviendo


¿Tienes una Bolsa en Casa? El SECRETO que Pocas Personas Saben – ¡Fácil, Rápido y Delicioso!

¿Alguna vez has tenido antojo de algo dulce pero te frena el pensar en el desorden de la cocina? ¡Se acabó el problema! Hoy te revelamos un truco casero que cambiará tu forma de preparar repostería. Con solo una bolsa de congelación, vamos a crear unos buñuelos en bolsa espectaculares: doraditos por fuera, esponjosos por dentro y, lo mejor de todo, ¡sin ensuciar ni un solo bol!

Esta técnica es perfecta para principiantes o para esos días en los que quieres un postre gourmet en tiempo récord. ¡Vamos a la cocina!

🛒 Ingredientes Necesarios

Para que tus buñuelos queden perfectos, asegúrate de tener estos ingredientes a mano:

  • Para la masa base:
    • 125g de Harina de trigo (todo uso).
    • 125ml de Agua tibia (importante que no esté hirviendo para no quemar la levadura).
    • 7g de Levadura seca de panadero (1 sobre estándar).
    • 12g de Azúcar (aproximadamente una cucharada sopera).
    • Una pizca de Sal para realzar los sabores.
  • Para el toque final y decoración:
    • Aceite vegetal (girasol o maíz) para una fritura limpia.
    • 3 cucharadas de Azúcar glas y 1 cucharada de Canela en polvo.
    • 20g de Chocolate negro y 20g de Chocolate blanco (para el contraste visual y de sabor).

👩‍🍳 Preparación Paso a Paso: El Método de la Bolsa

1. La Mezcla Mágica

Toma una bolsa de congelación resistente (tipo zip). Introduce el azúcar, la pizca de sal, la levadura y el agua tibia. Cierra la bolsa y agítala suavemente hasta que la levadura se disuelva por completo. ¡Este es el secreto para activar el fermento de forma rápida!

2. Amasado «Sin Manos Sucias»

Abre la bolsa e incorpora la harina. Expulsa un poco de aire y haz un nudo firme en la parte superior. Ahora viene lo divertido: amasa con tus manos desde el exterior de la bolsa. Presiona y mueve la masa hasta que veas que no quedan grumos y obtengas una textura suave y elástica.

3. El Reposo Crucial

Coloca la bolsa sobre la encimera, cúbrela con un paño de cocina limpio y deja que la masa «descanse» durante 15 minutos. Este tiempo permitirá que la levadura haga su trabajo y la masa doble su volumen, volviéndose aireada.

4. El Truco del Chocolate

Mientras la masa reposa, vamos a preparar el topping. Coloca las onzas de chocolate negro y blanco en bolsitas pequeñas individuales. Sumérgelas en un cuenco con agua muy caliente (sin que hierva). En pocos minutos tendrás chocolate líquido listo para decorar sin usar el microondas.

5. La Fritura Perfecta

Calienta abundante aceite en una sartén a fuego medio-alto. Corta apenas una pequeña esquina inferior de la bolsa de la masa; esto la convertirá en una manga pastelera improvisada.

Tip: Ve presionando la bolsa y corta porciones pequeñas de masa con un cuchillo o tijeras conforme caen al aceite. Fríe hasta que estén bien doraditos.

6. El Rebozado y Presentación Final

Al sacar los buñuelos, pásalos brevemente por papel absorbente. Inmediatamente después, mételos en otra bolsa que contenga la mezcla de azúcar glas y canela. Sacude con energía para que queden bien cubiertos.

Sirve en un plato bonito y realiza hilos con los dos tipos de chocolate derretido por encima. El contraste del chocolate blanco y negro sobre la canela es, sencillamente, irresistible.


💡 Consejos de Oro

  • Temperatura del agua: Si el agua está demasiado fría, la masa no subirá; si está muy caliente, matará la levadura. El punto ideal es que la sientas agradable al tacto (unos $37^{\circ}C$).
  • Variedad: Si prefieres un toque cítrico, puedes añadir un poco de ralladura de limón a la bolsa antes de añadir el agua.

¡Y listo! Ya tienes unos buñuelos de profesional hechos de la manera más limpia posible. Si te ha gustado este truco, comparte la receta con ese amigo que odia fregar platos. ¡Buen provecho!

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