Palitos de Patata y Queso
Si Tienes 3 Patatas en Casa Haz este Plato te Encantara 🍟 Palitos Crujientes de Patata
Hoy en Cocina con Flory te traigo una receta que te va a sorprender por su sencillez y por lo increíblemente sabrosa que queda: palitos de patata y queso. Si tienes tres patatas en casa, ya tienes la base para preparar este plato que, como muchos seguidores comentan, ¡es incluso más sabroso que la carne! Con ingredientes básicos y un proceso muy fácil, podrás obtener unos palitos crujientes por fuera, suaves por dentro y con ese toque irresistible del queso fundido. Son ideales como aperitivo, acompañamiento o incluso como plato principal si quieres algo rápido, económico y delicioso. Además, son perfectos para compartir con la familia, para picoteos informales o para sorprender a tus invitados con una receta casera que nunca falla.
A lo largo de la preparación te enseñaré cómo cocer las patatas, cómo crear la masa perfecta que no se pega y cómo conseguir ese dorado crujiente que hace que estos palitos sean tan irresistibles. ¡Vamos a por la receta!
Ingredientes para 4 personas:
- 500 g de patatas peladas
- 100 g de queso mozzarella rallado
- 100 g (10 cucharadas) de almidón de maíz o almidón de patata
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de pimienta negra molida
- Perejil fresco picado
- Aceite vegetal para freír
Preparación:
Paso 1: Cocer las patatas
Comenzamos pelando las patatas y cortándolas en trozos para que se cuezan más rápido y de manera uniforme. Las ponemos en una olla con agua y las cocemos hasta que estén tiernas. Una vez listas, las escurrimos y las dejamos enfriar ligeramente para poder manipularlas sin quemarnos.
Paso 2: Aplastar las patatas
Cuando ya no quemen, las colocamos en un bol amplio y las aplastamos con la ayuda de un tenedor o un prensapurés. Deben quedar sin grumos para obtener una masa suave que se pueda moldear más adelante.
Paso 3: Añadir el queso y los condimentos
Incorporamos el queso mozzarella rallado a las patatas. El queso se derretirá ligeramente con el calor residual, lo que ayudará a que la mezcla quede más compacta y sabrosa. Añadimos también la sal, el ajo en polvo, la pimienta negra molida y el perejil picado muy fino. Mezclamos todo muy bien para que los sabores se distribuyan de forma uniforme.
Paso 4: Incorporar el almidón de maíz
Añadimos el almidón de maíz, preferiblemente en dos veces para mezclarlo mejor. Este ingrediente es clave para darle consistencia a la masa. La masa estará lista cuando podamos hacer una bola sin que se pegue a las manos. Si aún está pegajosa, añadimos un poco más de almidón hasta que adquiera la textura perfecta.
Paso 5: Formar los palitos
Espolvoreamos un poco de almidón de maíz sobre la mesa de trabajo para evitar que la masa se pegue. Estiramos la masa con las manos o con un rodillo hasta dejar un grosor aproximado de 1 cm. Recortamos los bordes para obtener un rectángulo más uniforme y luego cortamos la masa en palitos del tamaño que prefieras.
Paso 6: Freír los palitos
Calentamos abundante aceite vegetal en una sartén. Cuando esté bien caliente, añadimos los palitos con cuidado. Podemos ayudarnos de unos palillos o pinzas para evitar que se peguen entre sí. Los freímos hasta que estén dorados por todos los lados. Una vez listos, los sacamos y los dejamos reposar sobre una rejilla o colador para que escurran el exceso de aceite.
Paso 7: Servir y disfrutar
¡Y ya están listos! Crujientes por fuera, suaves y llenos de sabor por dentro. Puedes acompañarlos con tus salsas favoritas, como mayonesa, kétchup, salsa de yogur o disfrutarlos tal cual, porque están deliciosos de cualquier manera.
Si te ha gustado esta receta, no olvides compartirla y seguirnos para más recetas deliciosas. ¡Buen provecho!
