Hummus de remolacha y judías blancas: 3 razones para probar esta increíble receta saludable

Hummus de Remolacha y Judias Blancas ¡En 5 Minutos! (Súper Cremoso)
¿Estás buscando un aperitivo que sorprenda a todos por su sabor y por su espectacular colorido? El hummus de remolacha y judías blancas es, sin duda, la alternativa perfecta al hummus tradicional de garbanzos. En la cocina siempre buscamos ese equilibrio mágico entre platos que entren por los ojos, que nutran nuestro cuerpo y que además se preparen en un abrir y cerrar de ojos. Esta receta cumple con creces todos estos requisitos.
Preparar un hummus de remolacha y judías blancas en casa es una forma excelente de incorporar legumbres y verduras frescas de una manera sumamente atractiva, especialmente para los más pequeños o para aquellos a quienes les cuesta consumir estos grupos de alimentos. Su textura es extremadamente sedosa, su sabor combina a la perfección el toque terroso y dulce de la remolacha con la cremosidad de las alubias, y su color fucsia vibrante convertirá tu mesa en un auténtico festival culinario.
Si te encantan los dips saludables tanto como a nosotros, no te pierdas nuestra receta de hummus de garbanzos y aguacate para montar una tabla de aperitivos variada y deliciosa.
¿Por qué usar judías blancas en lugar de garbanzos?
Aunque el hummus clásico se elabora con garbanzos, la utilización de judías blancas (alubias) en esta variante aporta una delicadeza y una suavidad inigualables. Las judías blancas cocidas tienen una piel mucho más fina que los garbanzos, lo que se traduce en una crema notablemente más fina y untuosa sin necesidad de añadir un exceso de aceites.
Además, nutricionalmente las judías blancas son una fuente increíble de proteínas vegetales, fibra soluble y minerales esenciales como el hierro y el potasio. Al combinarlas con la remolacha, que es rica en antioxidantes, ácido fólico y vitamina C, obtenemos un superalimento idóneo para recargar energías a cualquier hora del día.
Ingredientes para el hummus definitivo
Para elaborar este vistoso dip fucsia no necesitas ingredientes complicados ni procesos engorrosos. Toma nota de lo que vas a necesitar para que te quede perfecto:
El bloque de las legumbres y verduras
- Judías blancas cocidas: 400 gramos (pueden ser de bote, bien lavadas y escurridas).
- Remolacha cocida: 150 gramos (cocida al vapor o al horno para potenciar su dulzor).
Los condimentos esenciales
- Tahini (pasta de sésamo): 2 cucharadas soperas generosas.
- Ajo: 1 diente pequeño (puedes quitarle el germen central para que resulte más digestivo).
- Zumo de limón: El zumo de medio limón fresco.
- Comino molido: Media cucharadita de café.
- Sal fina: Al gusto.
- Aceite de oliva virgen extra: 3 o 4 cucharadas de la mejor calidad posible.
- Agua fría: 2 cucharadas (opcional, solo para ajustar la consistencia si queda muy espeso).
Paso a paso: Cómo preparar hummus de remolacha y judías blancas
La magia de esta receta reside en su simplicidad. Solo necesitarás un procesador de alimentos, una batidora de mano potente o un vaso americano para conseguir esa textura de restaurante que tanto nos gusta.
1. Preparación previa de los ingredientes
Antes de comenzar con nuestro hummus de remolacha y judias blancas, es fundamental enjuagar muy bien las judías blancas bajo el grifo de agua fría si utilizas legumbres de conserva. Esto ayuda a eliminar el exceso de sodio y el líquido de cobertura, garantizando un sabor mucho más limpio. Escúrrelas concienzudamente. Por otro lado, trocea la remolacha cocida para facilitarle el trabajo a tu batidora.
2. El proceso de triturado
En el vaso de tu batidora o procesador de alimentos, introduce las judías blancas escurridas, los trozos de remolacha, el diente de ajo, las dos cucharadas de tahini, el comino molido, una pizca de sal y el zumo de limón fresco.
Comienza a triturar a velocidad media para que los ingredientes se vayan integrando. Verás cómo casi de inmediato la mezcla adquiere ese fascinante y llamativo tono rosáceo.
3. Emulsionar con el aceite de oliva
Con la batidora en marcha a velocidad baja, ve vertiendo el aceite de oliva virgen extra en un hilo fino. Este paso es crucial, ya que permite que el hummus emulsione correctamente, ganando volumen, brillo y una untuosidad increíble.
Si notas que la mezcla queda demasiado densa para tu gusto, añade una o dos cucharadas de agua muy fría (o incluso un cubito de hielo si tu procesadora lo permite) y sigue batiendo durante un minuto más hasta obtener una crema completamente lisa, homogénea y sin grumos.
4. Emplatado y decoración
Traspasa tu hummus de remolacha y judías blancas a un cuenco amplio. Con la ayuda de una cuchara, realiza un ligero surco circular en la superficie. Vierte un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en el centro y decora al gusto. Te recomendamos espolvorear unas semillas de sésamo tostado, unas hojas de menta o cilantro fresco y algunos garbanzos o judías enteras que hayas reservado previamente para dar un contraste de texturas fantástico a tu hummus de remolacha y judias blancas.
Para obtener más información sobre los beneficios de incorporar remolacha en tu dieta habitual, puedes consultar las recomendaciones nutricionales de la Asociación Española de Nutrición para descubrir nuevas ideas saludables.
Consejos para un hummus de remolacha y judías blancas de diez
- La remolacha perfecta: Aunque la remolacha cocida que venden envasada al vacío funciona de maravilla y ahorra mucho tiempo, si cocinas tú mismo las remolachas al horno envueltas en papel de aluminio, conseguirás que sus azúcares naturales se caramelicen, dando un sabor mucho más profundo al plato.
- Suavizar el ajo: Si el sabor del ajo crudo te resulta demasiado fuerte o repite, puedes asar el diente de ajo junto con la remolacha, o bien blanquearlo en agua hirviendo durante un minuto antes de triturarlo.
- El toque crujiente: Acompaña este dip con bastoncillos de verduras frescas (zanahoria, apio, pepino), unos buenos panes de pita tostados o unos crackers de semillas integrales.
Conservación
Este hummus se conserva estupendamente en la nevera. Guárdalo en un recipiente hermético de cristal y vierte una fina capa de aceite de oliva sobre la superficie antes de cerrarlo; esto evitará que la parte superior se oxide y se reseque. Te aguantará en perfectas condiciones entre 3 y 4 días. ¡Incluso estará más sabroso al día siguiente, cuando los sabores se hayan asentado!
¿Qué te ha parecido esta colorida receta de hummus de remolacha y judías blancas? Si te ha gustado, no olvides dejarnos un comentario contándonos con qué la has acompañado, dale un buen «Me gusta» a este artículo y suscríbete a nuestro blog de Cocina con Flory para no perderte ninguna de las deliciosas y saludables recetas que compartimos contigo cada semana. ¡Buen provecho!
Hummus de remolacha y judias blancas

