Mortadela de Pollo Casera: 1 Receta Increíble, Fácil y Saludable

¡No Compres más Embutido! Mortadela de Pollo CASERA Fácil y Saludable
Si piensas que hacer tus propios embutidos en casa es una tarea complicada o que requiere maquinaria profesional, hoy te voy a demostrar todo lo contrario. La mortadela de pollo casera es una alternativa deliciosa, limpia y 100% natural frente a los productos ultraprocesados del supermercado. Con ingredientes sencillos que tienes en tu cocina y sin añadir ningún tipo de conservante ni colorante artificial, vas a conseguir un embutido jugoso, firme y con un corte perfecto tipo charcutería italiana.
Preparar tu propia mortadela de pollo casera no solo te permite controlar la calidad de la carne, sino también personalizar los rellenos a tu gusto. En esta receta usaremos aceitunas verdes y pimientos del piquillo para darle un contraste cromático y de sabor espectacular, además de un truco natural para conseguir ese característico tono rosado sin químicos. ¡Vamos con el paso a paso!
🥗 Ingredientes para la Mortadela de Pollo Casera
Para elaborar este embutido saludable en casa, vas a necesitar los siguientes ingredientes divididos entre la masa principal y el relleno decorativo:
Masa base de pollo
- 700 g de pechuga de pollo: Cortada en trocitos pequeños.
- 50 g de remolacha cocida: El secreto natural para aportarle el color rosado característico.
- 50 g de hielo picado: Crucial para mantener la emulsión fría y jugosa.
- 1 cucharadita colmada (10 g) de sal: Para sazonar la masa de forma equilibrada.
- 1/2 cucharadita de pimienta blanca: Aporta aroma sin oscurecer la mezcla.
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo: Le da ese toque sutil de embutido tradicional.
- 1 cucharada de aceite de oliva: Aporta suavidad a la textura final.
Relleno interior
- 50 g de aceitunas verdes enteras: Deshuesadas.
- 2 pimientos del piquillo: Cortados en tiras.
🔪 Paso a Paso: Cómo Hacer Mortadela de Pollo Casera Saludable
1. Enfriado de la carne (Paso Clave)
El gran truco para que la masa quede bien ligada y no se corte durante el triturado es la temperatura. Toma los 700 g de pechuga de pollo cortada en trozos y métela en el congelador durante 20 minutos. Debe quedar extremadamente fría al tacto, pero sin llegar a congelarse por completo.
2. Triturado e integración del color
Coloca el pollo muy frío en el procesador de alimentos o picadora y tritura unos segundos. Añade los 50 g de remolacha cocida en trocitos (que le darán el tono rosado natural), la sal, la pimienta blanca, el ajo en polvo y el aceite de oliva. Vuelve a triturar brevemente.
3. Emulsión con hielo picado
Añade los 50 g de hielo picado a la picadora. Continúa triturando hasta obtener una pasta muy fina, lisa, homogénea y ligeramente pegajosa. El hielo evita que las cuchillas calienten la carne y garantiza una textura jugosa y firme tras la cocción.
4. Formado y rellenado de la mortadela
Extiende sobre la mesa de trabajo una lámina de papel film apto para altas temperaturas. Coloca la mitad de la masa de pollo formando un rectángulo. Distribuye en el centro las aceitunas verdes y las tiras de pimiento del piquillo. Cubre por encima con el resto de la masa de pollo para que los trozos queden atrapados en el interior.
5. Compactado y envasado hermético
Con la ayuda del papel film, rueda la masa formando un cilindro o rulo bien apretado. Cierra los extremos girándolos como si fuera un envoltorio de caramelo y haz un nudo firme a cada lado. Con la punta de un cuchillo, pincha el film en 4 o 5 sitios para expulsar posibles bolsas de aire retenidas. Envuelve el rulo con una segunda capa de papel film y vuelve a anudar fuertemente los extremos para asegurar un sellado hermético.
6. Cocción a fuego suave
Calienta abundante agua en una cazuela grande. Cuando empiece a formar pequeñas burbujitas en el fondo (sin llegar a hervir con fuerza), introduce el rulo de mortadela de pollo casera. Coloca una tapa o un plato pequeño encima para evitar que flote. Tapa la cazuela y cocina a fuego suave durante 50 a 55 minutos.
7. Reposo y enfriado
Retira la mortadela del agua y déjala enfriar a temperatura ambiente. Posteriormente, llévala al frigorífico durante un mínimo de 6 horas (idealmente toda la noche). Este tiempo de reposo es indispensable para que la estructura se asiente y se pueda cortar finamente.
💡 Consejos de Cocina y Variaciones
- Sustitutos de relleno: Puedes personalizar el centro añadiendo pistachos pelados, dados de queso curado, granos de pimienta negra entera o dados de jamón.
- Control de temperatura: Si el agua hierve a borbotones durante la cocción, la carne puede quedar reseca. Mantén el agua justo a punto de ebullición suave.
- Textura del procesador: Asegúrate de procesar la carne el tiempo suficiente hasta que no queden grumos; de ello depende la finura al masticar.
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🧊 Conservación de la Mortadela Casera
Al no contener conservantes químicos ni nitritos, la conservación adecuada es esencial:
- En el frigorífico: Guardada en un recipiente hermético o envuelta en papel vegetal, se conserva perfectamente fresca entre 4 y 5 días.
- Congelación: Puedes cortarla completamente en lonchas finas, separarlas con papel para hornear y congelarlas. Se descongelan rápidamente en la nevera listas para consumir.
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Mortadela de pollo casera
